
Fotografía tomada de: http://yeyafotos.blogspot.com/2007/08/fotos-munal.html
Aquí viven más de cuatrocientos años de arte mexicano. Más de 3 mil historias retratan a su vez una sola: la de México. Hay pintura, fotografía, escultura y litografía, todo en un empaque de lujo para la contemplación general. Es el Museo Nacional de Arte (MUNAL), que paciente espera la llegada de los visitantes dispuestos a ser seducidos por su propio pasado.
La recepción del museo es desafiante. La figura de una mujer es la encargada de hacerlo. Ella está al fondo, justo después de las fauces de los leones metálicos. Dan ganas de arrimarse, librar la custodia, observar sus líneas más de cerca y averiguar la naturaleza de su éxtasis.
Entonces habrá que arriesgarse a contemplar la totalidad de su cuerpo desnudo sobre el mármol, leer su nombre: Apre´s l’orgie; saber de los casi cien años que lleva tumbada y descubrir que Federico Lucano Nava la ha dejado así desde 1909. Ella es la carta de presentación del MUNAL.
Aquí las fieras no atacan, sólo vigilan a los cientos de asistentes que día con día se dan cita. Ellos forman parte de la detallada decoración del inmueble. Sobresalen en el inicio de las escaleras semicirculares que ascienden hasta el tercer nivel. Son de metal obedeciendo a la corriente arquitectónica bajo la cual se construyó el edificio. El trabajo metálico representa un avance tecnológico de la época modernista proyectada en la edificación, bajo el mandato de Porfirio Díaz.
El MUNAL cuenta con obras de arte representativas desde 1550 hasta 1955. Para una mejor apreciación por parte del público, su exposición permanente se encuentra dividida en tres grandes núcleos, de acuerdo a los acontecimientos históricos que determinaron las características sociales de México en estos periodos.
Exposición permanente
Para recorrer la totalidad del museo, el visitante tendrá que ser generoso para sí y con su tiempo. El viaje lo hará a través de treinta y tres salas de exposición permanente, las cuales se distribuyen en los tres pisos del inmueble, además de las cuatro que contienen exposiciones temporales.
En las primeras catorce salas, ubicadas en el tercer nivel, se concentra lo realizado como parte de la influencia directa de Europa en esta otra España, la nueva. Ahí se revisan las primeras manifestaciones de pintura de la escuela occidental en la época de la colonia, tomando como referencia el nacimiento de la Academia de San Carlos, sitio donde se formaron los inaugurales artistas de este periodo. El resultado: El barroquismo novohispano. Esta centralización dentro del MUNAL recibe el nombre de Asimilación de Occidente.
La consumación de la guerra de Independencia da paso a una nueva etapa nacional. Todas las actividades sociales se trastocan, las artes no son la excepción. Para ilustrar este espacio, el recinto posee “La construcción de una nación”, que, como su nombre lo indica, representa la búsqueda y cimentación de una identidad nacional por medio de las artes.
El ingreso a esta estancia muestra a dos enormes gladiadores, uno romano y uno frigio. Recuerdan a las grandes esculturas europeas, poseen cuerpos perfectamente delineados. Los dos dan la cara a uno todavía más impresionante. Uno nacido en territorio nacional: Tlahuicole.
La escultura muestra la gran musculatura de un aguerrido general tlaxcalteca. En su rostro convergen rasgos duros, la boca abierta y una mirada ansiosa por asestar el siguiente golpe. La escena retratada corresponde a la lucha librada en contra de ocho de los mejores combatientes mexicas después de su captura por este ejército. Tlahuicole los venció a todos, mientras permanecía atado del tobillo a una enorme piedra, para después, en una muestra de honor, ofrecerse como sacrificio al Dios de la guerra.
La temática bíblica es recurrente en esta etapa, dotados de un intenso dramatismo se muestran distintos pasajes del pueblo de Israel, escenas del viejo y nuevo testamento resaltan por las afinidades y paralelismos ocurridos en México debido a las rencillas partidistas. Así, el presente puede observar el asesinato de Abel a manos de su hermano Caín.
Un Caín huyendo apenas perpetrado el asesinato es la imagen del cuadro. Una mezcla de odio y angustia se alcanza a percibir en el apenas visible ojo cubierto por un grueso brazo. El fondo es de un día que se consume, al igual que la vida de Abel. El rostro de éste yace hacia el cielo cargado con más luz, con una expresión tal de inocencia que contrasta con la restante composición de la obra. Su autor: Santiago Rebull, 1851.
Mientras se terminaba la construcción del inmueble, una corriente artística cobraba vida en el mundo: el modernismo. El museo dedica un espacio a esta etapa. Aquí se revela el hondo malestar suscitado por la modernización económica, política y cultural, tanto de la élites artísticas, como por los sectores populares.
Mientras en Francia brotaban “las Flores del mal”, aquí una “Flor de fango” muestra las formas de una mujer vaciada sobre yeso. Su cuerpo desfallece con la cabellera turbada, la mano derecha sujeta con violencia una flor naciente cerca de su costado. Enrique Guerra dio vida a la obra en 1908.
Exposiciones temporales
El viajero lúgubre
El ilustrador Julio Ruelas es uno de los principales exponentes del modernismo. El MUNAL le ha dedicado dos meses de exposición a “el viajero lúgubre”, calificativo otorgado por Amado Nervo al artista y retomado por los organizadores para denominar la muestra.
Para alcanzar a albergar el total de obras reunidas, el museo acondicionó un espacio que anteriormente funcionó como pasillo, así, en medio de la música de Richard Wagner, los grabados de Ruelas se exponen a las miradas visitantes.
Estas contemplaciones incluirán las principales contribuciones del ilustrador en la Revista Moderna. Verán a un Job lejos de la paciencia descrita en la Biblia. Aquí se muestra desesperado, encogido y rodeado de desechos en su entorno. Su rostro dibuja el desconcierto y el coraje hacia un dios que le ha quitado todo.
Luz de España

Emma viene desde Puebla. Hoy salió de su ciudad para ver una exposición temporal en el MUNAL. Alguna vez lo hizo por las principales obras de Francisco Goya, esta vez lo hace con la intención de observar “Luz de España”.
Ella pertenece al menor grupo de visitantes atraídos exclusivamente por el gusto de disfrutar del arte. Ya que, de acuerdo a lo comentado por Fernando Ibarra, colaborador voluntario del museo, la asistencia recae ligeramente en estudiantes con el deber de hacerlo, principalmente en los fines de semana.
Lo visto por Emma le ha dejado un agradable sabor de boca. Su objetivo principal era disfrutar el arte de Joaquín Sorolla, lo encontrado le fascinó. Pudo contemplar el detallado juego de sombras en la “Playa de Valencia a la luz de la mañana”. Al igual que las obras realizadas por los principales pintores españoles fuera de su país.
Si Emma hubiera tenido alguna duda, la sala de consulta ubicada dentro de la misma exposición la esperaba con varios libros para liberarla de sus incertidumbres. Además de libros específicos de pintura y de los autores, esta sala cuenta también con información histórica y geográfica de las regiones abarcadas por los artistas españoles incluidos en la exposición.
Actividades alternas
Y es que como señala Yuridia Rangel Güemes, Jefa de difusión y prensa del MUNAL, el museo tiene “actividades paralelas en función de la temática de la exposición en curso: conferencias, talleres, visitas guiadas”.
Dentro de los talleres ejercidos actualmente está “Tu Revista Moderna”, llevado a cabo en la exposición El viajero Lúgubre, en donde el visitante puede interactuar con textos relacionados con las viñetas e ilustraciones de Julio Ruelas, además de consultar contenidos sobre la revista entre los años 1899 y 1903.
Referente a Luz de España, se presentan espectáculos de música y danza, así como muestras gastronómicas y otras actividades culturales en torno a diferentes regiones españolas que abarca la exposición.
Voluntarios
Parte importante de las actividades en el Museo Nacional de Arte es llevada a cabo por los voluntarios que colaboran en él. Fernando Ibarra funge desde hace tres años como uno de ellos. Este sábado se le encuentra justo en el acceso.
De forma amable, este voluntario define el perfil con el que cuenta la gente que colabora de manera gratuita con el MUNAL: “son personas que están interesadas en el museo, les gustan los museos y el arte, vienen a realizar varias actividades: hay quien está en promociones, dando visitas guiadas, trabajando con las personas de trabajo social, participando en los talleres…”
Fernando cuenta con una licenciatura en Literatura y una maestría en Historia del Arte, sin embargo, afirma que estos grados no juegan un papel indispensable en sus funciones: “el voluntariado recibe a cualquier persona, sólo hace falta que la gente quiera participar y no importa si tiene conocimientos o no de arte, el museo ofrece también cursos y programas de capacitación para quien carezca de ellos”, señala.
Para el MUNAL es importante aparecer en un escenario internacional, sin embargo, por su propia naturaleza, la prioridad siempre serán los trabajos de carácter nacional, “tratamos de conjuntar exposiciones de artistas nacionales e internacionales, ya que en nuestro carácter de museo nacional, damos a conocer el arte mexicano, queremos que el público pueda hacer una conexión de artistas internacionales, por ejemplo Monet, con artistas que pintaban en México en la época en que Monet lo hacía en Europa”, señala Yuridia Rangel.
En ese sentido, la jefa del departamento de difusión declaró contar con una exposición proveniente de Europa en el siguiente año: “vamos a tener exposiciones de carácter internacional, es una exposición de artistas franceses, del museo de Bellas artes de Francia y lo más próximo que tenemos aquí en México es el homenaje nacional a Diego Rivera por la celebración de sus 50 años y el museo va a tener una exposición de Diego, a partir de noviembre y hasta febrero del año entrante”.
De esta forma, Diego Rivera llegará a mostrar su maestría en el espacio de Tacuba número 8. Lo hará para seguir alimentando su historia y la de este México a través de los salones del que alguna vez fue el Antiguo Palacio de las Comunicaciones. El público lo podrá ver en su horario normal, de martes a domingo, de 10:30 a 17:30 horas.
Está genial la entrada. Realmente nos invitas a visitar el museo. También se nota la investigación. Me soprendió mucho lo de los voluntarios. No sabía que existieran.
Sigue así.
Cuídate.
Buen trabajo, aunque tengo algunas sugerencias, supongo que como colega serás receptivo al consejo:
Creo que todavía falta consolidar tu estilo, pero se nota oficio. Piensa más en el ciber-lector promedio. El uso del texto corto invita a la contundencia de la palabra. Consideralo